¿Sabiais que se puede medir la velocidad de la luz en vuestras casas?
Para esto tenemos que sacar el plato giratorio del microondas, meter una tableta de chocolate de fundir (este experimento ya apunta a una buena experiencia post-experimental) y dejarlo unos 30 segundos, hasta que se funda en dos o tres puntos concretos.
Estos puntos fundidos se deben a que al no girar el plato, la onda ha pasado siempre por los mismos puntos, fundiendo el chocolate, y de este modo estamos "viendo" la onda.
Si medimos la distancia entre dos puntos fundidos sucesivos, y sabiendo la frecuencia del microondas (normalmente es 2,45 GHz, pero lo pone por la parte de atrás).
La distancia entre las gotas fundidas es la mitad de la longitud de onda de las ondas del horno, por lo tanto multiplicando por dos la longitud obtenida tenemos la longitud de onda de las microondas.
Para calcular la velocidad de la luz tenemos que calcular la longitud de onda por la frecuencia del microondas en Hz (2,45 GHz=2.450.000.000Hz), y voilá! ya tenemos la velocidad de la luz medida de forma casera.
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viernes, 19 de febrero de 2010
jueves, 11 de febrero de 2010
Reto
Esta entrada, además de ser un experimento desde el sofá, es un reto que quiero plantear, para quién le guste resolver acertijos; se trata de coger un espagueti, agarrarlo por los dos extremos, y lo doblarlo (hasta aquí no parece un gran reto). El reto está en que el lector debe intentar que el espagueti se parta en 2 trozos.
Bien, os adelanto que esto es imposible, y podeis intentarlo todas las veces que querais, así que el reto de todo buen científico de sofá está en intentar explicar el aparentemente simple hecho de que un espagueti siempre se parta en 3 o 4 trozos (si parece que se ha partido en dos y investigas, hallaras un fragmento en lo más recóndito de la cocina), y no en 2 como cabría esperar.
Solución: (arrastrar desde aquí) Cuando rompemos el espagueti, no se rompe porel vértice del ángulo donde las tensiones son más fuertes, porque la rotura del espagueti está condicionada por los defectos de la pasta. Se rompe donde la combinación de grado de tensión y magnitud de defecto alcanzan un punto crítico, lo que divide la pasta en un fragmento más largo y otro más corto.
Cuando se rompe, la onda de flexión hace que el espagueti se arquee en sentido contrario (como si fuera un látigo), y al flexionarse hacia atrás, lleva la suficiente fuerza como para volver a partirse. (hasta aquí)
Como curiosidad solo queda decir que este es un problema que se planteó en la revista new scientist en 1998, y que trajo de cabeza entre otros (como no) al físico Richard Feynman, que siempre ofrecía espaguetis a las visitas para tratar de resolver el enigma. Los descubridores del por qué de este echo, Basile Audoly y Sebastien Neukirch, recibieron el premio ig nobel, que describiamos En otra entrada, justo 41 años despúes de que Feynman recibiera el nobel de física.
Bien, os adelanto que esto es imposible, y podeis intentarlo todas las veces que querais, así que el reto de todo buen científico de sofá está en intentar explicar el aparentemente simple hecho de que un espagueti siempre se parta en 3 o 4 trozos (si parece que se ha partido en dos y investigas, hallaras un fragmento en lo más recóndito de la cocina), y no en 2 como cabría esperar.
Solución: (arrastrar desde aquí) Cuando rompemos el espagueti, no se rompe porel vértice del ángulo donde las tensiones son más fuertes, porque la rotura del espagueti está condicionada por los defectos de la pasta. Se rompe donde la combinación de grado de tensión y magnitud de defecto alcanzan un punto crítico, lo que divide la pasta en un fragmento más largo y otro más corto.
Cuando se rompe, la onda de flexión hace que el espagueti se arquee en sentido contrario (como si fuera un látigo), y al flexionarse hacia atrás, lleva la suficiente fuerza como para volver a partirse. (hasta aquí)
Como curiosidad solo queda decir que este es un problema que se planteó en la revista new scientist en 1998, y que trajo de cabeza entre otros (como no) al físico Richard Feynman, que siempre ofrecía espaguetis a las visitas para tratar de resolver el enigma. Los descubridores del por qué de este echo, Basile Audoly y Sebastien Neukirch, recibieron el premio ig nobel, que describiamos En otra entrada, justo 41 años despúes de que Feynman recibiera el nobel de física.
domingo, 7 de febrero de 2010
Magia quimica
Esta entrada, mas que un experimento casero es un truco de magia química. Este truco consiste en hacer recuperar la forma inicial de un bote de coca cola que recuperamos de la papelera (aplastado) con unos golpes mágicos.
Para ello lo que tenemos que hacer es coger una lata de cocacola y hacerle un agujero muy pequeño en el lateral para que salga parte del liquido, y aplastamos la lata hasta el punto que queramos, siempre y cuando siga quedando algo de liquido dentro.
Una vez preparado el truco, la "magia" consiste en hacer como que cogemos la cocacola de la papelera, tapar con un dedo el agujero, para que no se escape el gas, y agitando mínimamente la lata, esta se hincha y recupera su forma original.
Para dejar aun mas boquiabiertos a los espectadores, luego puedes abrir la lata de cocacola y echarle un trago como si nada hubiera pasado.
Lo que ocurre es que la cocacola, como bebida gaseosa que es, lleva una sobresaturacion de dioxido de carbono, cuando agitamos este líquido, el gas tiende a liberarse y a escapar de la disolución aumentando la presión en el interior del bote. Como el agujero está tapado, el gas no puede escapar y, debido a la presión, el bote se hincha y recupera su forma original.
Para ello lo que tenemos que hacer es coger una lata de cocacola y hacerle un agujero muy pequeño en el lateral para que salga parte del liquido, y aplastamos la lata hasta el punto que queramos, siempre y cuando siga quedando algo de liquido dentro.
Una vez preparado el truco, la "magia" consiste en hacer como que cogemos la cocacola de la papelera, tapar con un dedo el agujero, para que no se escape el gas, y agitando mínimamente la lata, esta se hincha y recupera su forma original.
Para dejar aun mas boquiabiertos a los espectadores, luego puedes abrir la lata de cocacola y echarle un trago como si nada hubiera pasado.
Lo que ocurre es que la cocacola, como bebida gaseosa que es, lleva una sobresaturacion de dioxido de carbono, cuando agitamos este líquido, el gas tiende a liberarse y a escapar de la disolución aumentando la presión en el interior del bote. Como el agujero está tapado, el gas no puede escapar y, debido a la presión, el bote se hincha y recupera su forma original.
jueves, 4 de febrero de 2010
Extraña propiedad
Seguro que habéis visto en alguna ocasión, en algún programa de la televisión, como llenaban una piscina de un líquido y luego podían caminar sobre él. Pero es un sencillo ( y muy divertido) experimento que podéis realizar en vuestras casas.
- Cogemos 300 gr de harina de maíz, y los metemos en un cuenco.
- A continuación vamos añadiendo agua, y lo removemos con una cuchara hasta que no se pueda remover más... y voilá!! ya tenemos nuestro experimento realizado.
Lo que acabamos de hacer es un material dilatante, que tienen la extraña propiedad de aumentar su viscosidad al aumentar la presión que se ejerce sobre ellos, de tal forma que cuanto más fuerte lo golpees, más sólido será, pero si inclinas el cuenco, el líquido se derramará.
Una vez hecho el experimento podéis jugar con éll (aunque es un poco pringoso): Si le pegáis un martillazo, veréis como la mezcla se vuelve un sólido y se fragmenta, pero inmediatamente se vuelve liquido de nuevo y las "piezas" rotas, se vuelven a unir como si nada hubiera ocurrido.
- Cogemos 300 gr de harina de maíz, y los metemos en un cuenco.
- A continuación vamos añadiendo agua, y lo removemos con una cuchara hasta que no se pueda remover más... y voilá!! ya tenemos nuestro experimento realizado.
Lo que acabamos de hacer es un material dilatante, que tienen la extraña propiedad de aumentar su viscosidad al aumentar la presión que se ejerce sobre ellos, de tal forma que cuanto más fuerte lo golpees, más sólido será, pero si inclinas el cuenco, el líquido se derramará.
Una vez hecho el experimento podéis jugar con éll (aunque es un poco pringoso): Si le pegáis un martillazo, veréis como la mezcla se vuelve un sólido y se fragmenta, pero inmediatamente se vuelve liquido de nuevo y las "piezas" rotas, se vuelven a unir como si nada hubiera ocurrido.
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